domingo, 31 de mayo de 2009

Los Romanos (Parte II)

La vivienda en Roma

Los romanos le daban mucha importancia a la construcción de viviendas, en particular en la época del imperio por la influencia de capitales y la aparición de un sector social nuevo: los nuevos ricos, siendo de mucha importancia las mansiones rurales dado que el espacio en Roma era escaso.
Pero también encontramos la vivienda familiar colectiva, construcciones de varios pisos para la población de bajos recursos como forma de resolver el problema de la vivienda en ciudades cada vez más pobladas como es Roma con una población cercana al millón de habitantes y con pocas posibilidades de espacio. Estas construcciones son las conocidas como las insulae.

Las viviendas de los pobres: la insulae.

Son construcciones de ladrillo y madera con una altura de hasta cuatro pisos. Contaban con una planta baja donde se encontraban negocios y los baños. El primer piso estaba destinado para la gente acomodada dada la cercanía de los baños y la posibilidad de escape ante los frecuentes incendios. En los pisos más altos se ubicaba la gente más modesta.


Imagen. Corte longitudinal de las insulae: viviendas populares




La domus romana

El término domus significa casa; sirve igualmente para designar muchas otras realidades limítrofes, comenzando por la familia: la domus son los muros y sus habitantes.

La vivienda privada básica, el domus estaba formada por un espacio central, atrio, de planta cuadrangular que tenía una abertura en el techo para permitir la salida de aire. Luego de las conquistas, se añadió, debido a las influencias de la arquitectura helenística, una segunda unidad que giraba alrededor de un patio mayor, el peristilo, espacio rodeado por un pórtico de columnas con una pequeña piscina. Las habitaciones se disponían alrededor de esos dos centros. Más adelante hubo una tendencia de suprimir el atrio y sustituirlo por el peristilo y amplios jardines

Haber, Alicia. P 216 Tomo II

La vivienda romana, de acuerdo a Norberg Shulz,

por sobre todo, están organizados sobre unan base axial rígida. Podemos considerar el eje como una de las propiedades distintivas de la arquitectura romana… el eje romano aparece relacionado con un centro que a menudo se define como cruce de ejes


P. 44 Plant

Planta de una domus romana


La utilización frecuente y variada tanto del espacio interior como exterior “activo”, hacen esa idea de espacio modelable y articulable. Norberg Shulz afirma que: “… el interés romano por el espacio como medio ‘activo’ de expresión arquitectónica, llevó a la valorización de interiores y a la integración de los edificios en el marco urbano.” P. 44.


Esta estructura está unida a la idea de familia patriarcal propia de los romanos, el eje axial finaliza en la sala de recibo del pater familias. Como ya se mencionó anteriormente en los últimos siglos de la República se desarrolló una arquitectura doméstica muy suntuosa fundamentalmente en el campo: Las Villae, residecias de placer, donde se construían instalaciones deportivas, parques, fuentes, canales, jardines, comedores, bibliotecas, habitaciones de invierno con calefacción, etc. Las grandes familias rivalizaban por quien tenía una villae más importante. Se asocia el interés económico, el prestigio social y político y el ocio. Todas estas instalaciones se adornan con esculturas, mosaicos y pinturas.

La estructura de una Villae es similar a la domus desarrollada a una escala mayor

Vista aérea de la Villa de Adriano


Jardines de la Villa de Adriano.



La vida pompeyana


Pompeya está situada en una meseta volcánica sobre la desembocadura del río SArno en la región de la Campaña, al sur de Italia. Pompeya cayó bajo la dominación romana en el 80 a.c. y pasó a formar parte de sus colonias. Queda enterrada bajo la erupción del Vesubio, en el 79 d.c., su estructura se conservó intacta. Es en esta ciudad donde los estudios arqueológicos han puesto al descubierto la representación más extensa de los modelos residenciales de la Italia romana de su tiempo. Kostof considera que “Pompeya fue una encrucijada arquitectónica entre el norte itálico y el sur griego, poniendo al día su imagen constantemente con infuencias directas de una y otra esfera y con convenciones asumidas ya como formas híbridas.”



En ese sentido de hibridación es que la vivienda pompeyana tiene sus peculiaridades. En la entrada a la casa vemos un vestíbulo llamado ostium. Sólo el propietario y los huéspedes importantes utilizaban esta puerta. Los mensajeros y esclavos utilizaban otra entrada lateral, que en general daba al callejón. La planta se ordena en torno al atrio. Esta es una amplia sala cuya parte central se haya descubierta, lo que permite la ventilación y la luz. La apertura es el compluvium que permite recibir las aguas de la lluvia en un estanque el impluvium situado debajo. En esta sala se encuentra el altar, el hogar, y en un principio también la mesa de comer, a la que más adelante se asignará una habitación independiente.

Siguiendo en línea recta, luego del vestíbulo y del atrio se dispone la habitación principal llamada tablinium. En un comienzo fue la habitación de los padres, albergando el lecho conyugal, se convierte luego en la sala de recepción principal. En la casa con peristilo, el trablinium se ubicará por detrás de este y por delante del atrio. Las salas laterales al atrio son las denominadas alae. La habitación destinada al comedor se llama triclinium. Las cocinas y las habitaciones de servicio eran habitaciones pequeñas y sombrías. Los baños estaban por lo general cerca de la cocina, así como el baño privado si lo había. Pompeya contaba con muchos retretes públicos, aunque muchas casas tenían el suyo propio con un sistema de limpieza por agua, que llegaba hasta la casa, desde el acueducto, por medio de tuberías.
El peristilo tenía columnas de inspiración helenística, dóricas y jónicas. Este espacio se dispone generalmente como jardín, teniendo una fuente central. El peristilo organiza la circulación de los espacios en el interior de la casa, asegurando la independencia de las habitaciones. Según Kostoff “…esta intromisión de la naturaleza en el interior de la casa es un giro paticularmente contrario a lo griego. Para los griegos, la naturaleza tenía ya su lugar establecido y las construcciones se debían colocar en sus repliegues respetuosamente…” p. 345.

Peristilo de una casa pompeyana



La pintura pompeyana


En la casa pompeyana la ausencia de vanos que se abren al exterior tiene en consecuencia que la vivienda está enteramente concentrada en sí misma. Forma un sistema cerrado, para suavizar la impresión de encerramiento se recurre a la decoración.
Es importante el jardín interior, rodeado de un pórtico de columnas. En los interiores interviene la pintura, la decoración herencia del arte helenístico adaptado a las necesidades romanas En su interior, contaba con más que el mobiliario, una decoración de vivos colores recubre los pisos, muros, techos con motivos decorativos y mitológicos. La práctica es estucar o pintar las paredes imitando incrustaciones de mármol. Se usa mucho el color rojo y amarillo, los pisos son de piedra o mosaicos con representaciones figuradas o figuras geométricas.



Los estilos de pintura y mosaico en Pompeya se pueden clasificar en cuatro:
El de incrustación, el arquitectónico, el ornamental y el ilusionista.
El primer estilo se extiende desde el 200 hasta el 80 a.c., es una simple policromía mural, recurren a falsos mármoles y estucados para ocultar la superficie. La pared ha sido dividida en tres zonas horizontales superpuestas: el estilobato, nivel principal y friso superior, corresponden a las tres partes fundamentales de una columna, capital, fuste, base. Es una pintura simétrica, en particular en las composiciones arquitectónicas.
El segundo estilo, se puede apreciar ilusionismo espacial, la pared es una ventana abierta al mundo, brinda la imagen de un universo de hombres y dioses.
En el tercer estilo florece aun más el ilusionismo, aspiración a lo eterno, una celebración de la inmortalidad.
El esplendor técnico, la habilidad de los artistas alcanza su apogeo con el tercer y cuarto estilo. Paisajes alegres que se asemejan a las pinturas de los impresionistas. Allí se plasma el mundo que quieren vivir los romanos. Una decoración de colores muy vivos, predominando el rojo, el negro, el azul, amarillo y ocre, colores que los romanos ricos adoraban rodearse. Esta vivienda se transformaba en una morada divina, y a sus habitantes unos elegidos. Sin las ruinas descubiertas de Pompeya, Herculano y Stabias jamás hubieramos sospechado la importancia de la pintura en la vida cotidiana de los romanos que habitaban estas moradas divinas.

Mural del Vesubio antes de la erupción.


Esta pintura representa al Vesubio cubierto de viñedos, con un BAco – Dioniso que tiene el aspecto de un racimo de uvas. Lleva el tirso y una pantera lo acompaña, mientras que una serpiente –símbolo infernal- protege la morada. Se encuentra hoy en el Museo Nacional de Nápoles.



Bibliografía Utilizada

Haber, Alicia. “Historia del Arte” T. 2.

Kostof, Spiro. “Historia de la arquitectura”

Masiero, Roberto. “La estética de la arquitectura”

Norberg – Shulz. “Arquitectura Occidental”

Ramirez, Juan Antonio. “Historia del Arte”

Stierlin, Henri. “El imperio romano"

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